¿Por qué debería empezar a invertir ahora en vez de después?
Debido al interés compuesto, cada año que espera le cuesta exponencialmente. Alguien que empieza a invertir 500 €/mes a los 25 años tendrá aproximadamente el doble de patrimonio a los 65 que alguien que empieza a los 35 — aunque solo invirtió un 40% más de dinero. Las matemáticas son contundentes: el tiempo vence al dinero, siempre.